Convulsiones
- apaulinoba
- 9 abr 2020
- 4 Min. de lectura
Una convulsión corresponde a los hallazgos físicos o cambios en el comportamiento que ocurren después de un episodio de actividad eléctrica anormal en el cerebro.

El término "convulsión" se utiliza a menudo indistintamente con "ataque". Durante las convulsiones, una persona tiene temblor incontrolable que es rápido y rítmico, con los músculos contrayéndose y relajándose en forma repetitiva. Hay muchos diferentes tipos de convulsiones. Algunos tienen síntomas leves y sin temblores.
Consideraciones
Puede ser difícil determinar si alguien está teniendo una convulsión. Algunas de ellas solo hacen que una persona tenga períodos de mirada fija. Estos pueden pasar inadvertidos.
Los síntomas específicos dependen de qué parte del cerebro esté comprometida. Los síntomas ocurren súbitamente y pueden incluir:
Desvanecimiento breve, seguido de un período de confusión (la persona no puede recordar un corto tiempo)
Cambios en el comportamiento, como jugar con la ropa
Babeo o espuma en la boca
Movimientos de los ojos
Gruñir y resoplar
Pérdida del control de esfínteres
Cambio en el estado de ánimo, como ira repentina, miedo, pánico, alegría o risa inexplicables
Estremecimiento de todo el cuerpo
Caída repentina
Sabor amargo o metálico
Rechinar los dientes
Detención temporal de la respiración
Espasmos musculares incontrolables con fasciculaciones y movimientos espasmódicos en las extremidades
Los síntomas pueden detenerse después de unos cuantos segundos o minutos o continuar hasta por 15 minutos. Pocas veces se prolongan por más tiempo.
La persona puede presentar síntomas de advertencia antes de la convulsión, tales como:
Miedo o ansiedad
Náuseas
Vértigo (la persona siente que está dando vueltas o está moviéndose)
Síntomas visuales (como luces brillantes y centelleantes, manchas o líneas onduladas frente a los ojos)
Causas
Todos los tipos de convulsiones son causadas por actividad eléctrica anormal en el cerebro.
Las causas de convulsiones pueden incluir:
Niveles anormales de sodio o glucosa en la sangre
Infección cerebral, como meningitis y encefalitis
Lesión cerebral que le ocurre al bebé durante el trabajo de parto o el nacimiento
Problemas cerebrales que ocurren antes de nacer (anomalías cerebrales congénitas)
Tumor cerebral (poco frecuente)
Drogadicción
Electrochoque
Epilepsia
Fiebre (particularmente en niños pequeños)
Traumatismo craneal
Enfermedad cardíaca
Insolación (intolerancia al calor)
Fiebre alta
Fenilcetonuria (FCU) que puede causar convulsiones en los bebés
Intoxicación
Drogas ilícitas, como polvo de ángel (PCP), cocaína y anfetaminas
Accidente cerebrovascular
Toxemia del embarazo
Acumulación de toxinas en el cuerpo a causa de insuficiencia hepática o insuficiencia renal
Presión arterial muy alta (hipertensión maligna)
Mordeduras y picaduras venenosas (mordedura de serpiente)
Abstinencia de alcohol o de ciertos medicamentos después de consumirlos por mucho tiempo
Algunas veces, no se puede identificar ninguna causa. Esto se denomina convulsiones idiopáticas. Generalmente se ven en niños y adultos jóvenes, pero pueden ocurrir a cualquier edad. Puede haber un antecedente familiar de epilepsia o convulsiones.
Si las convulsiones continúan de manera repetitiva después de que se trata el problema subyacente, la afección se denomina epilepsia.
Cuidados en el hogar
La mayoría de las convulsiones se detienen por sí solas. Sin embargo, durante una convulsión la persona puede hacerse daño o lesionarse.

Cuando se produce una convulsión, el objetivo principal es proteger a la persona de una lesión:
Trate de evitar una caída. Coloque a la persona en el suelo en una zona segura. Despeje el área de muebles u otros objetos punzantes.
Proteja la cabeza de la persona.
Afloje la ropa apretada, especialmente alrededor del cuello.
Coloque a la persona de lado. Si hay vómito, esto ayuda a garantizar que este no se aspire a los pulmones.
Busque un brazalete de identificación médica con instrucciones sobre convulsiones.
Permanezca con la persona hasta que se recupere o hasta que llegue ayuda médica profesional.
Lo que familiares y amigos NO deben hacer:
NO refrene (intente sujetar) a la persona.
NO le coloque nada entre los dientes durante una convulsión (ni siquiera sus dedos).
NO la mueva a menos que esté en peligro o cerca de algo peligroso.
NO trate de hacer que la persona deje de convulsionar. Ellos no tienen control sobre las convulsiones y no están conscientes de lo que está sucediendo en el momento.
NO le dé nada por la boca hasta que las convulsiones hayan cesado y la persona esté completamente despierta y alerta.
NO inicie respiración cardiopulmonar (RCP), a menos que realmente se haya detenido la convulsión y la persona no esté respirando o no tenga pulso.
Si un bebé o un niño tiene una convulsión durante una fiebre alta, refrésquelo poco a poco con agua tibia. NO lo coloque en un baño de agua fría. Llame a su proveedor de atención médica y pregúntele que debería hacer después. También, pregúntele si está bien darle a su niño paracetamol (Tylenol) una vez que esté despierto.
Cuándo contactar a un profesional médico
Llame al 911 o a un número local de emergencia si:
Es la primera vez que la persona ha tenido una convulsión
Una convulsión dura más de 2 a 5 minutos
La persona no se despierta o no tiene un comportamiento normal después de una convulsión
Se inicia otra convulsión poco después de que termina una
La persona tuvo una convulsión en el agua
La persona está embarazada, lesionada o tiene diabetes
La persona no tiene un brazalete de identificación médica (instrucciones que expliquen qué hacer)
Hay algo diferente en esta convulsión comparada con las convulsiones habituales de la persona
Infórmele al proveedor acerca de todas las convulsiones de la persona. Es posible que el proveedor necesite ajustar o cambiar los medicamentos.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico
Las personas que hayan sufrido una convulsión nueva o seria generalmente son examinadas en una sala de emergencias del hospital. El proveedor intentará diagnosticar el tipo de convulsión con base en los síntomas.
Se realizarán exámenes para descartar otras afecciones que causan convulsiones o síntomas similares. Esto puede incluir desmayo, ataque isquémico transitorio (AIT) o accidente cerebrovascular, ataques de pánico, migrañas y trastornos del sueño, entre otros.
Los exámenes que se pueden ordenar incluyen:
Exámenes de sangre y de orina
Tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza
EEG (generalmente no se hace en la sala de urgencias)
Punción lumbar (punción raquídea)
Se necesitarán exámenes adicionales si una persona tiene:
Una nueva convulsión sin una causa clara
Epilepsia (para asegurarse que la persona está tomando la cantidad correcta de medicamento)
Nombres alternativos
Convulsiones secundarias; Convulsiones reactivas; Convulsiones de tipo secundario; Convulsiones de tipo reactivo; Convulsiones
Fuente:




Comentarios